Coslada. Madrid. España
+34 628603870
crstobal@gmail.com

Amígdala y Pedagogía.

Pedagogía para el siglo XXI

Amígdala y Pedagogía.

amigdala cerebral.

 

Concepto y características:

La amígdala (es un par) es una estructura localizada en el lóbulo temporal de los mamíferos. En el ser humano se localiza en la parte interna del lóbulo frontal, a la altura aproximada de los oídos. Tiene múltiples y profundas conexiones con la mayoría del encéfalo por lo que su funcionalidad puede afectar a todo el organismo.  Está formada por varias estructuras e íntimamente relacionada con el sistema emocional del cerebro a través del manojo de neuronas interconectadas con el lóbulo frontal para gestionar el control de las respuestas emocionales (control de inhibición de la conducta).

sistema límbico

Sistema límbico o emocional en el cerebro. Fuente: Wikimedia.

Tiene dos funciones características. La primera está relacionada con la memoria formando parte del circuito que la conecta con el hipocampo y que permite modular el almacenamiento de la memoria a largo plazo. La segunda es fundamental también para el rendimiento educativo: Forma parte del circuito que modula la respuesta emocional junto al lóbulo frontal y a la toma de decisiones del lóbulo pre-frontal.

Relación con la inteligencia emocional:

La primera relación que apuntamos es  la existencia de estructuras biológicas en nuestro sistema nervioso que crean, distribuyen y producen efectos emocionales ya conocidas y por tanto susceptibles de modificación (por se tan obvia ,a veces, no la tenemos en cuenta a la hora de planear el proceso de enseñanza-aprendizaje). Así pues, tener en cuenta que en nuestro organismo tenemos las estructuras que nos permiten sentir y emocionarnos debería ser suficiente para que su aprendizaje estuviera presente en los programas curriculares. Si para aprender-enseñar son necesarios pensamientos y sentimientos, su educación es imprescindible. El lugar que le corresponde actualmente viene de lejos, aunque siempre se ha considerado como un aspecto complementario o suplementario del currículo (educación afectiva, actitudes, programas centrados en colectivos, formación no reglada, talleres…). Hoy día debería tenerse en cuenta que son las competencias intra e interpersonales las que fundamentan la inteligencia emocional y que estas competencias están presentes como habilidades y capacidades a enseñar en los planes educativos de cualquier institución de enseñanza como elemento normativo. 

La relación más directa es la amplia repercusión que la amígdala cerebral tiene en la aparición de emociones y la reacción emocional de nuestro cerebro ante los estímulos sensoriales y propioceptivos:

Ya hablamos anteriormente de las profundas conexiones con  el hipocampo y la memoria a largo plazo.  Cuestiones como el estudio y las estrategias de aprendizaje se encuentran pues mediatizadas por su intervención tanto para el recuerdo como para el olvido y por tanto para el rendimiento educativo. De la gestión emocional depende en gran parte como aprendemos y recordamos. El papel de la amígdala aquí es crucial.

Por otro lado, sus conexiones con el lóbulo pre-frontal permiten un control del impulso de las emociones lo que posibilita la educación emocional en beneficio del aprendizaje y la convivencia.  Esto permitirá modular las respuestas en el proceso de enseñanza-aprendizaje si educamos la inteligencia emocional tanto de quienes enseñan como de los que aprenden.

Y aunque podemos estableces más relaciones, por último cabe reseñar la importancia de la amígdala en la motivación, factor necesario como motor de cualquier aprendizaje. Esta estructura (la amigdalina) forma parte del llamado circuito de recompensa neuronal (un manojo de neuronas con contenido abundante de dopamina, la hormona de la “felicidad”) que permiten la supervivencia del organismo y que tienen un fuerte impacto la motivación para dar respuesta a sus necesidades biológicas, cognitivas y afectivas. Las estrategias de motivación en el mundo educativo deben tener muy en cuenta los mecanismos que ponen en marcha la amígdala y permiten o inhiben los aprendizajes por el lado de la motivación, atención e interés en aquello que se enseña o aprende.

  Componentes del circuito neuronal de recompensa: 

  1. Sistema dopamínico del mesencéfalo.
  2. Cuerpo estriado
  3. Amígdala
  4. Corteza órbito -frontal

 

 

Neurodidáctica

Para saber más:

Pradas Gallardo, C. (2020).Sistema límbico: Partes, funciones y enfermedades  Artículo extraido de https://www.psicologia-online.com/sistema-limbico-partes-funciones-y-enfermedades-3824.html

Sánchez Navarro, J. P. y Román, F.:(2004). Amígdala, corteza pre-frontal y especialización hemisférica en la experiencia y expresión emocional. Universidad de Murcia. Extraído de Anales de Psicología.2004, vol. 20, nº 2 (diciembre), 223-240.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error

Te gusta este blog? Difúndelo.